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AVANCES ACTUALES EN PSICOANALISIS

AVANCES ACTUALES EN PSICOANALISIS 

En este apartado he realizado un extracto de la introducción de la  obra de Anna Alvarez, “ Una presencia que da vida” por ser  una exposición  sencilla y asequible y que refleja con claridad la trayectoria del pensamiento  psicoanalitico. He añadido algunas aportaciones personales y he variado algunos párrafos para hacerlo más accesible a todos.  

“El psicoanálisis ha variado de tal forma en este siglo que es apenas irreconocible.  Ha tenido varias líneas de desarrollo separadas e independientes, no obstante, nos centraremos en una línea de pensamiento que va desde Freud, a través de Melanie Klein y Wilfred Bion. 

Freud pensaba que podía aliviar los síntomas de sus pacientes neuróticos , concentrándose en tres áreas de investigación: primero, en su pasado, y en particular en su pasado infantil; segundo,en el contenido sexual de los recuerdos o fantasías inconscientes vinculadas al pasado; y tercero, en las intensas fuerzas represivas que mantenían tapada esta olla a presión.  En los últimos 60 años estos tres principios cardinales se han reformulado radicalmente, primero por el mismo Freud, produciendo cambios en la teoría, en la práctica, en el tipo de pacientes que acceden al tratamiento, y por ello, en los supuestos meta-teóricos que subyacen a la totalidad de la empresa. 

Actualmente pocos dudan de la influencia que tiene nuestro pasado para la comprensión de la vida actual de una persona.  Sin embargo, el esclarecimiento que se obtiene a partir de la reconstrucción del pasado como agente que explica la conducta, ha dejado en general, de considerarse un instrumento terapéutico mágico, como era percibido al comienzo de la historia del psicoanálisis.  Se presta más atención a la relación interpersonal entre el paciente y su analista, es decir, a la transferencia  del paciente ( sentimientos que el analista genera en el paciente)  y a la contratransferencia cambiante del analista ( sentimientos y reacciones que genera  el paciente en el analista). 

La obra de M. Klein sugiere que no basta con buscar aspectos perdidos en el inconsciente reprimido y enterrado del paciente:  estas partes o sentimientos perdidos pueden encontrarse muy lejos, en los sentimientos de alguna otra persona.  Este fenómeno, llamado, “identificación proyectiva”, incluye situaciones como, por ejemplo, el que algunas personas que conocemos siempre nos hacen sentir inteligentes y atractivos, mientras que otras nos hacen sentir “estúpidos, torpes,..”  Los seres humanos, con frecuencia y casi sin notarlo, despertamos sentimientos específicos y a menudo muy intensos en otras personas.  Lo hacemos reiterada y sistemáticamente con el objetivo de limpiarnos de sentimientos no deseados o simplemente desconocidos de nuestra personalidad o porque consideramos, genuinamente, que un sentimiento particular, cierto pensamiento o algún talento, jamás podrían pertenecernos. 

Una niña puede, en efecto, tener un hermano mayor que es más inteligente o intelectualmente más capaz de lo que ella es, pero si este hecho de su historia familiar la ha llevado a creer que todos son más inteligentes y que ella es tonta, podrá no sólo percibir a los demás como más inteligentes , sino que podrá hacer algo más activo y continuamente empobrecedor para su personalidad: permitir e incluso invitar a los demás a que piensen por ella en situaciones en las que podría hacerlo por sí misma. 

            Su terapeuta necesitará explorar en sí mismo y determinar cómo es que esta paciente siempre la hace sentir tan protector, inteligente y sabio.  Parece mucho más efectivo analizar estas observaciones con ella y mostrarle cómo estos procesos se repiten constantemente en las sesiones, antes que recurrir a la elaboración de reconstrucciones detectivescas acerca de qué causas en el pasado, pudieron generar las creencias que la paciente tiene con  respecto a sí misma.  Por supuesto que el vínculo con el pasado es importante, pero no sustituye al estudio de la interacción viva y de las, con frecuencia, peligrosas erosiones de partes valiosas de la personalidad, que pueden tener lugar en estas interacciones. 

            De alguna manera, esta atención al presente hace que el trabajo del psicoterapeuta de orientación psicoanalítica, resulte más arduo y demandante, sin embargo, también lo hace más interesante e infinitamente más vivo.  La imagen popular del analista mudo, distante y glacial ya no se aplica.  En su lugar, podría comparársele con un músico entrenado y hábil, en constante improvisación que, como el paciente, tiene que vivir y aprender de la experiencia sentida y –no sorprendentemente- también de la práctica. 

            Bion, al observar en sí mismo el tipo de procesos de identificación proyectiva mencionados anteriormente – es decir, los sentimientos generados por el paciente- empezó a notar que, en ocasiones, sus pacientes esquizofrénicos no empleaban estos procesos, ni como defensa ni por no reconocer como propios ciertos aspectos de su personalidad, sino más bien porque, en algunas situaciones, los pacientes parecían necesitar que Bion cargase con sentimientos que no podían tolerar en sí mismos.  Bion sugirió que algunas identificaciones proyectivas expresaban la necesidad de comunicar algo a alguien a un nivel muy profundo; empezó a ver esto en relación con un proceso fundamental en el desarrollo normal, y comparó la “contención” y “transformación”  de los sentimientos y pensamientos del paciente por parte del analista, con las primitivas e intensas comunicaciones pre-verbales que tienen lugar entre la madre y el bebé.  Esta capacidad de la madre, que Bion denominó revèrie , puede contener las crisis y emociones del bebé, transformándolas en experiencias tolerables.  Sugirió que se trataba de una función materna normal, y muchos analistas han empezado a considerar primordial este tipo de comprensión en su trabajo con todos los pacientes, no sólo con los enfermos psicóticos. 

            Esta idea de contención tiene mucho en común con el concepto de holding de Winnicott, y ha tenido enorme importancia para el trabajo clínico de los psicoterapeutas de niños.  En el caso de los niños, el pasado conflictivo puede estar más allá de nuestro alcance, no sólo porque ha transcurrido y finalizado, sino precisamente porque no ha terminado,  es decir, porque continúa dañando en el presente la vida del niño fuera de la consulta.  Podemos hacer algo para modificar estos factores externos, pero con frecuencia, no lo suficiente.  Sin embargo, lo que podemos intentar es brindar una oportunidad para que algo nuevo ocurra en el interior del niño.  La confianza y regularidad que brinda el encuadre psicoanalítico- el niño atendido en la misma habitación a la misma hora- y la firme estructura de la técnica psicoanalítica, generan una oportunidad para que la estructura y el orden empiecen a desarrollarse en su mente.   Los resultados de esta oportunidad para la “contención” son particularmente sorprendentes en niños gravemente enfermos, psicóticos bordeline, o que han sufrido abuso sexual o deprivación.   Muchos profesionales que trabajan con niños, saben bien que las explicaciones fáciles sobre aquello que lo condujo al quiebre son inútiles para controlar su terror.  Sin embargo, ayuda mucho una estructura seria y receptiva, una actitud firme y no masoquista frente a sus proyecciones aterrorizantes, es decir, frente a su necesidad desesperada de hacernos lo que siente que le han hecho a él. 

Así como Freud aprendió más acerca de la pertinaz resistencia de sus pacientes, no sólo frente a un insight doloroso, sino también frente a la salud y la felicidad que trataban de encontrar, empezó a tomar en cuenta con más seriedad las fuerzas destructivas de la naturaleza humana, y el sombrío y frecuentemente mortífero poder de la moral inconsciente.  Se amplió el campo del Ello más allá del inicial y estrecho terreno de lo sexual, y la conciencia, en vez de percibirse como poco más que una represiva tapa de  olla, empezó a adquirir voz humana, a veces incluso alentadora.  Los estudios de Freud y Melanie Klein sobre el duelo llevaron a interesarse en el crecimiento del amor, de la preocupación por el otro y de la creatividad.  La sexualidad  tomó su lugar en el panteón, junto al “lado más elevado” de la naturaleza humana.   

La Tª Psicoanalítica se encuentra hoy en día mucho mejor equipada que antes para explicar el cambio, el desarrollo, la novedad y el crecimiento de la mente.  En el sistema de pensamiento más temprano, mecanicista y donde los instintos (por lo general sexuales) buscaban gratificación o descarga, pero nunca estimulación o ampliación mental, la unidad básica de la personalidad era un paquete de energía autocentrada (un instinto o pulsión).  Por ejemplo, se decía que el bebé amaba a su madre porque la asociaba con la provisión de alimento, cuidado, etc.  Pero para los teóricos británicos de las relaciones objetales, la unidad básica de la personalidad es relacional y el componente básico del carácter humano es la primera relación del bebé con su madre: con sus ojos, voz, olor, tacto y adicionalmente-pero no como consecuencia- con su función alimenticia. Con la Tº de las Relaciones Objetales , se  pasa de una psicología unipersonal a otra bipersonal de tipo altamente imaginativo y mental.   

Este modelo relacional concuerda más con la teoría de la relatividad posteinsteniana en la que nada existe libre de su contexto y en la que, incluso, una fuerza tan fundamental como la gravedad, se concibe  como una relación entre dos cuerpos.   En contraste, Freud fue un pensador pre-einsteniano siendo sus compendios científicos planteados en términos de la ciencia newtoniana mecanicista.  Sin embargo, el problema con las máquinas es que se mueven pero no crecen.   Los nuevos modelos también se ajustan, en mayor medida, a las últimas investigaciones llevadas a cabo por los psicólogos evolutivos, que han determinado que el recién nacido está pre-estructurado para interesarse tan vivamente por elementos como la expresividad de a cara y la voz de su madre y en lo que un autor describió como diálogos pre-musicales y pre-verbales que mantiene con ella, como por lo que atañe estrictamente a su función de satisfacción de necesidades (Trevarthen, 1974).   Las últimas investigaciones demuestran los efectos devastadores en la personalidad e inteligencia de los bebés de madres que sufren depresión.   Madres que pueden satisfacer las necesidades físicas normales del bebé, pero que  no pueden implicarse en la reciprocidad, tan importante para el desarrollo de la esperanza y del crecimiento mental ( Murria 1991).  Klein estaba convencida de que los bebés, además de alimento, buscan amor y comprensión.  Bion señaló que desde el inicio de la vida existe el deseo de conocimiento, en alguna medida independiente de las necesidades emocionales y físicas.   Sugirió que la mente necesita de la nutrición que proporciona la experiencia de conocer a alguien, tanto como el cuerpo necesita de comida, y que si se la priva de ello se producen terribles atrofias y embotamientos.Para concluir decir que los avances en la teoría y técnica psicoanalíticas han beneficiado mucho al trabajo de los psicoterapeutas de niños.  Los cambios han ampliado la gama de pacientes que pueden ser tratados, aunque por supuesto han sido los propios pacientes y su incómoda negativa de encajar en las teorías, lo que  ha llevado a ensanchar y romper moldes.” 

- ALVAREZ, ANNA. Una presencia que da vida.  Biblioteca Nueva, Madrid, 2002.

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LOS BEBÉS DESDE UNA CONCEPCION PSICOANALITICA

     LOS  BEBÉS DESDE UNA CONCEPCION PSICOANALITICA 

            A pesar de que  hoy en día hay muchos trabajos científicos que ponen de manifiesto  que el bebé es algo más que un ser que a penas siente, o piensa… todavía son muchos los que  lo consideran carente de experimentar sensaciones, sentimientos, simplemente los consideran como una planta que periódicamente es necesario  llenar con alimento, atenciones  .  Aunque los bebés se han podido observar desde los orígenes de la humanidad, ha sido sobre todo desde la aparición del psicoanálisis, y sobre todo al trabajo pionero de Melanie Klein, que hemos comenzado a observar la primera infancia con una perspectiva diferente, y sólo recientemente en la historia de la humanidad se ha dado a los bebés la dignidad de seres humanos con emociones y sentimientos complejos. Estos primeros meses de vida no solo son importantes como cualquier otra etapa de la vida, sino que las vivencias que ocurren  en ellos van a marcar  de una manera enormemente significativa lo que seremos de mayores 

            El primer año de vida es de especial importancia ya que constituye la base y el punto de partida de todo crecimiento ulterior.  Nosotros consideramos que el bebé es desde el momento de su nacimiento- o antes según autores como Piontelli que estudian el desarrollo del  feto- un  auténtico ser humano, con su propia individualidad, y con necesidades afectivas, sentimientos e inclusive algunos atisbos de ideas . 

            Gracias al método de observación de Esther Bick  se han podido desarrollar muchas de las teorías que hay sobre los bebés.  Este método hoy en día muy valorado en la formación psicoanalítica de futuros psicoterapeutas , es poco conocido fuera de los círculos psicoanalíticos, sin embargo , su influencia en el pensamiento psicoanalítico contemporáneo es de suma importancia.  Un “ observador participante”, observa a los bebés semanalmente desde su nacimiento en su entorno natural familiar, tratando de encajar, lo más posible, con la rutina y subcultura del hogar. El método de E.B ha permitido bucear en las profundidades de la experiencia del bebé y aportar asombrosos descubrimientos .  Este metodo permite aprender sobre el impacto emocional que los distintos sucesos tienen lugar en el desarrollo de la mente y en las relaciones personales y sociales que entabla con su entorno.   

            Han habido otros autores que han desarrollado las ideas originales de E.Bick profundizando en la observación de bebes.  Destacan M.Harris , W.E Freud, Miller,…Hay que destacar especialmente el trabajo realizado por un psicoanalista de nuestro país Dr. M. Perez Sanchez que con sus teorías ha introducido nuevas ideas que han dado un paso más allá en el entendimiento de la mente humana en general .  Así  M. Perez Sanchez ha descubierto que la función maternal, no es la única función que entra en el desarrollo de la mente del bebé, sino la necesidad de tres mentes en relación ( padre-madre-bebé).  Es así que introduce el concepto de Unidad Originaria como un complejo dinámico de una madre, un bebé y un padre como tres mentes entrando en colaboración para desarrollar el pensamiento.  Perez Sanchez junto a Hafsa Chbani hablan del concepto de Autonomía del bebé el cual  demuestra la fuerza mental de este, de su capacidad de desarrollar un pensamiento propio.  Estos dos autores gracias a sus investigaciones sobre la unidad originaria son pioneros en recalcar la importancia del papel del padre  demostrando que no se pueden desarrollar pensamientos sin dicho papel.  Cuando dicen el “papel del padre” no se refieren al cuerpo de este, sino  a  su mente. 

            No nos aportan estos estudios una guia de consejos que puedan aplicar los padres para cuidar a sus bebés , pero si nos dan una mejor comprensión de los mismos, de sus necesidades, estados mentales , ansiedades, …   Cada bebé tiene sus características propias y será la mente de sus padres, la que conseguirá adaptarse a esas particularidades, ofreciendo en cada momento lo que el bebé necesita.  Habrá que aprender  a conocer los sentimientos del hijo, percibir sus angustias y temores y de esa manera ayudarlo. Tendremos que ser sensibles y estar atentos a sus estados mentales. Habrá que abandonar las teorías preconcebidas sobre lo que le pasa a nuestro bebé.  Por ejemplo, interpretar  y comprender su llanto,conteniendo sus angustias y temores es el mejor remedio para calmarlo y no dejarlo en la cuna hasta que calle por agotamiento.  Unos padres tranquilos y seguros de sí mismos podrán tolerar mejor el sufrimiento de sus hijos, su llanto, su ira, su miedo .  Intentarán comprender dichos sentimientos y emociones , pero no se dejarán abrumar por ellas,  manteniendo la serenidad y la calma que el bebé necesita en esas ocasiones.  Cuando se atienden estas necesidades contribuimos a que el bebé  internalice unos padres y un mundo bueno.  Si por el contrario lo dejamos llorar  y nos demoramos en atender estas necesidades, fortaleceremos su sensación de inseguridad y su sentimiento de que el mundo es hóstil y  está lleno de peligros. 

 

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EL PSICOANALISIS DE NIÑOS


El psicoanálisis de niños es una subespecialidad del psicoanálisis que hizo su aparición hace aproximadamente 80 años.  Las primeras investigaciones de Freud se realizaron a partir del trabajo con adultos, pero el tipo de descubrimientos que hizo, lo condujo a  profundizar en los años de la infancia.   A partir de dichos descubrimientos, especialmente del  primer caso de una neurosis infantil curada por él ( “ El caso Juanito”)  psicoanalistas como   Anna Freud, Sophie Morgenstern o  Melanie Klein,  investigaron  la forma de aplicar el psicoanálisis para tratar a sus pacientes más jóvenes.  Para muchos ha sido Melanie Klein, la psicoanalista más genial e innovadora en este campo y la que revolucionó el pensamiento psicoanalítico del momento con sus investigaciones. 

 

La finalidad del psicoanálisis de niños es la misma que la del de adultos: adentrarse en el inconsciente , en el mundo interior del niño para intentar comprenderlo y así aliviar  su sufrimiento .  ¿Pero como se accede  a este inconsciente en los niños? ¿Que técnica se utiliza?

 

 Debido al insuficiente desarrollo del aparato psíquico del niño, su expresión verbal es insuficiente para poder asociar libremente y acceder a su inconsciente, como lo hacen los adultos.   Todo esto hizo que los psicoanalistas que empezaron a tratar a niños,  buscasen un medio de comunicación alternativo  que sirviera al infante de vehículo para la expresión  de dicha vida inconsciente. El medio que se encontró más adecuado para esta finalidad fue el juego,   a través del cual  el niño dramatiza su mundo interno.  El niño juega y el terapeuta observa y/o participa con actos o interpretaciones.  Por ejemplo , un niño abrumado por un intenso sentimiento de celos y rivalidad  debido al nacimiento de un hermano más pequeño, puede representar a través  de un juego con unos muñecos( uno grande y otro pequeño)  en el que el grande , golpea y ataca al más pequeño .   La expresión de este conflicto y la oportuna comprensión de este por parte del analista, hacen que esos intensos sentimientos se vayan modificando.

 

Actualmente, ya nadie pone en duda que lo que somos de adultos tiene su origen en las primeras experiencias de la infancia; en estos primeros años , las emociones juegan un papel esencial, pero , paradójicamente, la capacidad para comprender dichas emociones es escasa.  .  El psicoanalista realiza en su trabajo dos funciones muy importantes, una la de contener  las ansiedades, temores , sentimientos y emociones más trágicas  del niño, y otra  la interpretación de lo que  el niño  expresa  a través de sus juegos  y actuaciones.   El niño con problemas emocionales necesita  una oportunidad de expresar sus conflictos internos sin punición ni censura.   Cuando  el psicoterapeuta puede ofrecer a su pequeño paciente  un adecuado y firme sostén que sea capaz de devolverle   los aspectos más dolorosos y penosos de su personalidad  transformados en formas más digeribles y tolerables,  la esperanza de cambio aparece.

 

Bion   describía al analista funcionando con un rol maternal, como un “continente” para las proyecciones del paciente.  Este concepto significa la aceptación de las externalizaciones del paciente (agresividad, ira, miedo,…) por parte del analista, aguantarlas (sostenerlas), y elaborarlas mediante la función que Bion llama “reverie”. Solamente después de ello estas externalizaciones pueden ser devueltas al paciente mediante interpretaciones adecuadas.

 

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SER PADRES


Cuando se tiene un hijo, todos desearíamos una maternidad y  paternidad felices, fuente de gozo que nos haga desarrollarnos como personas. Indudablemente el hecho de ser padres es una experiencia única que nos hace desarrollarnos y crecer personalmente.   Pero estos deseos en muchas ocasiones no se cumplen y el ser padres también  conlleva una serie de frustraciones, ansiedades, miedos, que hay que ir superando.   No es una tarea fácil. Desde  el bebe nace  reclama constantes atenciones y desde el principio ya pone a prueba las capacidades y paciencia de sus padres.   Pero a veces a la realidad interna de cada cual con sus miedos, ansiedades, depresión, etc,  se añade  una cruda  realidad externa con horarios insufribles, dobles jornadas laborales, separaciones, conflictos familiares, etc, etc.  Todos estos problemas  hacen que la tarea de cuidar a nuestros hijos  pueda llegar a ser una pesada carga a la que sea muy difícil hacerle frente.

 

El Dr. Perez Sanchez y la Dra Chbani (1998) en su obra “ Lo cotidiano y lo inconsciente” expresan muy lúcidamente el acto de la maternidad  :

 

“ Cuando una madre da a luz un hijo da a luz la vida y la muerte, da a luz cosas buenas y las cosas malas, y hemos de tener conciencia de ello para no ocultar las dificultades, que pronto harán su aparición de diferentes maneras, hasta llegar a la depresión postparto….

 

Los nueve meses de embarazo, se comparten entre los vómitos de los primeros meses, la intolerancia de los siguientes, el peso del final, y todo eso aliñado de angustias, ilusiones, miedos, alegrías…

 

Después viene el parto con su violencia, su sangre, su dolor,…, por supuesto también con el alivio, el sosiego, la felicidad.  Pero el parto es un hecho traumático, en el que la mujer es colocada en una posición extraña, y el cuerpo domina su personalidad, en ocasiones de una manera humillante, con la rotura de aguas, la dificultad de contener el dolor, la necesidad de gritar, de llorar, de pedir ayuda, de sentirse desgarrada, sangrante.  La alegría y la fuerza de la vida hace superar esta prueba.

 

Cualquiera que sea la motivación o el deseo, el cuerpo se queda marcado, y su debilidad permanece real.  La euforia de los primeros momentos no permite superar esta debilidad, sobre todo cuando se añaden a ella las noches en blanco, sin sueño.  El bebé no solamente quita a la madre su sueño, sino también sus momentos de soledad.  Ella no tiene tiempo de recuperación suficiente y así el agobio pone un velo sobre su dicha.” 

 

Vemos  que la tarea de ser padres auque todo funcione bien y esté dentro de unos parámetros de  normalidad, es complicada,  causando alegrías pero también mucho sufrimiento y dolor.  Además de los problemas cotidianos y que entran dentro de dicha normalidad,  hay  algunos niños  que nacen con unas necesidades especiales.  Ya de bebés pueden ser más irascibles, sensibles, irritables, difíciles de contener y calmar. Otros a medida que van creciendo pueden ser poco comunicativos, tener problemas en el colegio,  casos más extremos de niños muy violentos que pueden agredir a otros o a ellos mismos, etc. Cuando esto ocurre, hay poco espacio para las alegrías, la felicidad y la tranquilidad.  Los conflictos con los hijos exigen a los padres una gran cantidad de energía y paciencia de la que muchas veces no disponen. Esto puede llegar a resultar muy trágico  ya que  hace sentir que se ha  fracasado en una de las tareas más importantes de la vida, o quizá la más importante, en aquello donde se había depositado  las ilusiones y esperanzas, muchas veces  con el fin de reparar las insuficiencias de nuestra propia infancia.  Pueden experimentarse en esos momentos sentimientos de gran desesperación, frustración, impotencia y también de culpabilidad porque los padres piensan que han fallado en algo.  Es importante en estos momentos no negar dichos sentimientos y las dificultades a las que nos enfrentamos.  Es recomendable que se asuma que existe un problema y  pensar cómo solucionarlo. 


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CUANDO LLEVAR A NUESTRO HIJO AL PSICÓLOGO


La decisión de llevar a un hijo al psicólogo no es fácil.  Reconocer que nuestro hijo sufre un problema es doloroso y a veces creamos mecanismos para no reconocer dicha realidad.  Hoy en día ya no es como antes y llevar a un niño al psicólogo es algo cotidiano y muy normalizado. Es por esto que cuando notemos algún signo o síntoma que nos preocupen consultemos a un psicólogo infantil para que haga una valoración del problema y nos oriente para ver si es necesario comenzar un tratamiento.  

 

Puede ser de gran ayuda la opinión de profesores u otros profesionales que trabajen con niños ( monitores deportivos, de actividades de tiempo libre, etc) y vean a nuestro hijo con frecuencia.    Al estar en contacto con otros niños pueden detectar cuando hay dificultades y además pueden tener una opinión más objetiva que la nuestra  que como padres  probablemente está más cargada de afectos y ansiedades.

 

De todas formas hay ciertas señales de alarma que nos avisan de que algo no funciona bien  y que cualquier padre con sensibilidad notará .  Estas señales pueden ser una inquietud y nerviosismo excesivos,  timidez, pasividad, problemas de sueño, problemas escolares, conductas  problemáticas, fobias, etc.  La gravedad de dichos síntomas nos la dará la frecuencia y sobre todo la duración de los dichos síntomas.  Es normal que ante algún hecho traumático para el niño como la muerte de un familiar o una separación,  nos encontremos con ciertos problemas o dificultades.  Si estos duran un tiempo prudencial de unos meses no deberemos alarmarnos , pero si se alargan en el tiempo si que será conveniente la  opinión de un profesional de la psicología infantil.

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Bienvenidos

Hola,

bienvenidos al blog sobre psicoterapia infantil de orientación psicoanalítica.  Intentaremos que sea un espacio para la publicación de artículos, debate, reflexión sobre el quehacer de la práctica psciterapeútica en el ámbito infantil.  Estaís invitados todos a participar y hacer este blog más rico e interesante.

Un saludo,  Eva Ledesma