EL PSICOANALISIS DE NIÑOS


El psicoanálisis de niños es una subespecialidad del psicoanálisis que hizo su aparición hace aproximadamente 80 años.  Las primeras investigaciones de Freud se realizaron a partir del trabajo con adultos, pero el tipo de descubrimientos que hizo, lo condujo a  profundizar en los años de la infancia.   A partir de dichos descubrimientos, especialmente del  primer caso de una neurosis infantil curada por él ( “ El caso Juanito”)  psicoanalistas como   Anna Freud, Sophie Morgenstern o  Melanie Klein,  investigaron  la forma de aplicar el psicoanálisis para tratar a sus pacientes más jóvenes.  Para muchos ha sido Melanie Klein, la psicoanalista más genial e innovadora en este campo y la que revolucionó el pensamiento psicoanalítico del momento con sus investigaciones. 

 

La finalidad del psicoanálisis de niños es la misma que la del de adultos: adentrarse en el inconsciente , en el mundo interior del niño para intentar comprenderlo y así aliviar  su sufrimiento .  ¿Pero como se accede  a este inconsciente en los niños? ¿Que técnica se utiliza?

 

 Debido al insuficiente desarrollo del aparato psíquico del niño, su expresión verbal es insuficiente para poder asociar libremente y acceder a su inconsciente, como lo hacen los adultos.   Todo esto hizo que los psicoanalistas que empezaron a tratar a niños,  buscasen un medio de comunicación alternativo  que sirviera al infante de vehículo para la expresión  de dicha vida inconsciente. El medio que se encontró más adecuado para esta finalidad fue el juego,   a través del cual  el niño dramatiza su mundo interno.  El niño juega y el terapeuta observa y/o participa con actos o interpretaciones.  Por ejemplo , un niño abrumado por un intenso sentimiento de celos y rivalidad  debido al nacimiento de un hermano más pequeño, puede representar a través  de un juego con unos muñecos( uno grande y otro pequeño)  en el que el grande , golpea y ataca al más pequeño .   La expresión de este conflicto y la oportuna comprensión de este por parte del analista, hacen que esos intensos sentimientos se vayan modificando.

 

Actualmente, ya nadie pone en duda que lo que somos de adultos tiene su origen en las primeras experiencias de la infancia; en estos primeros años , las emociones juegan un papel esencial, pero , paradójicamente, la capacidad para comprender dichas emociones es escasa.  .  El psicoanalista realiza en su trabajo dos funciones muy importantes, una la de contener  las ansiedades, temores , sentimientos y emociones más trágicas  del niño, y otra  la interpretación de lo que  el niño  expresa  a través de sus juegos  y actuaciones.   El niño con problemas emocionales necesita  una oportunidad de expresar sus conflictos internos sin punición ni censura.   Cuando  el psicoterapeuta puede ofrecer a su pequeño paciente  un adecuado y firme sostén que sea capaz de devolverle   los aspectos más dolorosos y penosos de su personalidad  transformados en formas más digeribles y tolerables,  la esperanza de cambio aparece.

 

Bion   describía al analista funcionando con un rol maternal, como un “continente” para las proyecciones del paciente.  Este concepto significa la aceptación de las externalizaciones del paciente (agresividad, ira, miedo,…) por parte del analista, aguantarlas (sostenerlas), y elaborarlas mediante la función que Bion llama “reverie”. Solamente después de ello estas externalizaciones pueden ser devueltas al paciente mediante interpretaciones adecuadas.

 

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